... en la Patagonia.
El jueves lo dedike a conocer la ciudad y ke ella me conociera a mi.
Visita al Ecocentro, nada especial, aunke lo mejor el paseo por la costa de unos tres kilometros con bonitas vistas de mar y ciudad. En el camino, unas cuevas ke sirvieron de alojamiento a los galeses en su arribo a estos parajes.
Viernes una de las dos excursiones obligadas. Punta Tombo para ver a los pinguinos empollando a las crias ke naceran en un par de semanas. Avistaje de toninas, pekeños delfines grises y blancos ke nos acompañan a ambos lados de los botes, preciosos. Copita a la noche con los nuevos amigos y al sobre.
El sabado una autentica muestra de lo ke puede ser el viento en la Patagonia y despues de disfrutarlo a tope en un recorrido por el muelle y la playa, al hostal, dia de asueto con copita con otros nuevos amigos.
El domingo a Puerto Piramides para la segunda excursion obligada, visita de la Peninsula de Valdes y avistaje de ballenas. Bueno pues ni uno ni otro. Buskeda desesperada de sitio donde dormir, al final encontre el mas cutre de la peninsula, y paseitos por las playas viendo los cadaveres de bastantes ballenas y todo tipo de fosiles. Prospeccion y buskeda de la mejor relacion calidad precio en el avistaje de ballenas.
El lunes vientecito otra vez a pesar del maravilloso y soleado dia, el puerto esta cerrado y no hay avistajes. Me dedico a hacer el cabra por montes y acantilados hasta llegar a la loberia, donde consegui ver un lobo de mar haciendo el holgazan, al principio pense ke era de madera pero no, se movia y despues aparecio otro, todo un exito. Sin hacer dedo, me recogen amablemente una pareja argentina y me llevan en coche a ver el museo del istmo y la isla de los pajaros. A la tarde cambia el viento y podemos visitar esas graciles y enormes bellezas acompañadas de sus crias, emocionante. Volvemos a lo mismo, con coche se hubiera disfrutado a tope.
El martes viaje hasta Rio Gallegos, 16 horitas de nada, nuevamente y con alevosia consigo el asiento 1 para no perderme nada del paisaje. Llegamos con dos horas de retraso, lo suficiente para no tener combinacion a Ushuaia y tener ke perder el dia en Rio Gallegos.
Nada interesante ese miercoles de transicion a pesar de patearme la ciudad.
El jueves consigo llegar a Ushuaia, tras pasar el estrecho de Magallanes con la solemnidad ke procede y disfrutar con la boca abierta los ultimos 100 kms por carretera de montaña y paisajes de ensueño.
Hoy viernes ha sido de haraganeria y reconocimiento de la ciudad, avituallamiento y comparar posibilidades y precios, todo a la espera del grupito de amigos con los ke compartire, desde el lunes, el resto del viaje. Te busco
4 comentarios:
Hola...Esta mañana me ha acariciado el mismo viento que a ti los dias pasados, y me han acompañado los mismos habitantes...
Dentro de poco compartiremos copos de nieve y palabras..
Olga
Venga ke aca nos vamos a zampar esos corderitos tan majos ke vemos cuando caminamos por el campo.
Me gustabas mas en tu vena poeta... Ya arreglaremos..
Chau.Olga
Hola, hola, hola!!!!
Perdona pero te ten�a un poco abandonado, pero no te preocupes que me he leido todo de seguido.
Veo que est�s hecho todo un bohemio.
Oy cuando vuelvas me tienes que contar los de los pinguinos, es un animal que me fascina.
Nada mas, nos vemos pronto
M�nica
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