.... hacemos la ruta de los 7 lagos pasando por Villa La Angostura hasta San Martín de los Andes. El primero muy pekeño y demasiado turístico y el segundo precioso, encajado entre monte y lago. La ruta y los lagos espectaculares y dignos de ser descritos por mejor pluma. Terminamos pasando por las recortadas y caprichosas formas rocosas del Valle Encantado. Ahí funciona la libre imaginación de cada uno.
El lunes, para ahorrarnos los pesitos del telesférico, Olga y yo nos subimos monte arriba por senderos de cabras, a cuatro patas en algunas ocasiones, hasta Cerro Otto y disfrutamos de las relindas vistas desde la cafetería giratoria. La bajada más trankila y larga, hasta el pueblo por el camino de los autos, nos ayudo a recuperarnos con la ayuda de la cena ke tuvimos el grupo al completo para saludar y agradecer la ayuda recibida por la simpática Laura, de Vitoria pero con un terrible acento argentino. Degustamos una de las mejores carnes a la parrilla (asado) del viaje en tan agradable compañía.
El martes viaje en barco para visitar el parke nacional Los Arrayanes y la isla ke fue el primer vivero de Argentina. Después el hotel más famoso del país, el Llao Llao, nos fue desvelado por Laura.
El miércoles fue de compras y despedida, yo salía en bus hacia BsAs y el resto del grupo en avión. Ya estaba necesitando la trankilidad del bus y la belleza del paisaje, acompañados de buena música, para desempolvar mi pluma (y no hago más ke rebuscar). Otra vez en el asiento uno del autocar y con la boca abierta ante tanta belleza. Al final me la cerraron con la cena basura ke sirven en estos sitios. Los avisos de "Peligro dinosaurios" me advierten de que pasamos por Neuquen y se acaba la Patagonia para empezar con la Argentina agrícola, la Pampa, se acaba el frío y la gente viste camisetas de tirantes y pantalón corto con sabia razón. En General Roca veo el primer árbol navideño de este año. Un total de 1.700 kms en poco más de 20 horas me llevan de vuelta a BsAs.
2 comentarios:
He de hacer una puntualizacion: lo de subir casi "a gatas" al Cerro Otto no fue cuestion monetaria, sino por un extraño gusto por calentar musculos...
Por otro lado siento que,despues de unos dias en nuestra compañia, tuvieras que buscar el sosiego en 20 horas de omnibus-luxury. Bueno, en cierto modo te entiendo, lo sabés,loco...
Chao
Ah, agradecimiento especial a Alberto que,en su Boliche, nos cocinó el bife como a nosotros nos gusta:bien jugoso...
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