sábado, 2 de agosto de 2008

Comienzo una nueva experiencia despues de un maravilloso Junio recorriendo en el Xiles, un precioso velero de 10 mts y dos camarotes, las Baleares , saliendo desde Cambrils en compania de un encanto de pareja, Consuelo y Fernando.
Me resulta dificil elegir entre la belleza de las islas, la navegacion y la encantadora camaraderia con ellos, Afortunadamente, no tengo que hacerlo y disfruto de todo ello conjuntamente. El resultado es inolvidable.
La nueva experiencia es un viaje a la totalmente desconocida para mi, Asia, concretamente el sudeste Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam.
Ahora, mirando para atras y sintiendome culpable por mi vagueria para comenzar el blog (un poco justificada por los altos precios de los ciber en algunos sitios y la ausencia de conexion en los hoteles) voy a hacer una retrospectiva de los pasados 23 dias desde el comienzo del viaje.

Jueves 10. No podia habr comenzado mejor el viaje. La espera en Barajas para embarcar acentuo los nervios, tenia que aguardar a que facturasen todos los pasajeros del vuelo y despues me asignarian asiento. El temor a quedarme en tierra y tener que esperar al sabado no salia de mi mente. Llegado el momento, consigo subir al avion y sorpresa …… me habian asignado una plaza en ejecutiva.
Genial, vuelo directo y en esos butacones que observamos con envidia al pasar a la plaza de turista.
A pesar de las comodidades y lujos no consigo dormir mas de dos horas.
A mi lado Lucas, un adolescente espanol que habla un perfecto ingles, viaja a Melburne donde reside. Me descubre todos los secretos del asiento y el mando del video. Para entrar en ambiente me veo ”Los senores de la Guerra”
A la llegada al nuevo y enorme aeropuerto de Bangkok no tengo ningun problema, se nota que el turismo es muy importante en Tailandia, no hay largas colas ni tramites burocraticos.
Un autobus expres, de precio europeo, me lleva a la ciudad donde me esperan las tres angeles que me van a llevar a recorrer Tailandia, Laos y Camboya.
La primera impression de la capital es agradable, a pesar del calor y los atascos, el ruido y la decrepitud de sus edificios. Ese mismo dia mis ojos no paran de captar cada detalle de este mundo tan diferente.
Visitamos uno de los mil mercados de la ciudad y el Palacio Real. El colorido sobrecargado, que se me antoja comun en toda Asia, se muestra en cada templo y apartado del palacio. Las rancias costumbres que recordamos de nuestro pais se me muestran de nuevo aqui, los hombros y las piernas tienen que ir cubiertos.
A la salida alquilamos nuestro primer tuk-tuk, unos 20 cts de euro por una hora de recorrido para ver varios templos. Tiene truco, tienes que aceptar que te lleven tambien de tiendas donde les pagan por llevar turistas. El juego me seduce.
En la cena vamos descubriendo los nuevos sabores a cada cual mas picante.
Un masaje Thai completa la primera jornada.
El sabado 12 nos hacemos una excursion guiada a templos con visita a la antigua capital Ayutalla (como dice Sol mas de tres como que sobran).
Masaje de aceite (son tan baratos y agradables) y camita para el madrugon del domingo con vuelo al amanecer a Chiang Mai donde nos reciben las primeras lluvias.
La ciudad celebra un mercado popular dominical y dada mi aficcion al rastreo disfruto a lo grande con esta variedad asiatica. Unos pocos guiris y gran mayoria local son su poblacion.
La excursion contratada para el lunes envuelve todos los topicazos del viaje. Visita a una factoria de orquideas, una aldea de mujeres jirafa, descenso por un rio, impronunciable para mi, en balsa de bambu, paseo en elefante con espectaculo incluido y comida tipica en ambiente rustico. Muy guiri pero obligado. El masaje de aromaterapia me ayuda a alcanzar el cielo, una hora maravillosa por 6 euros. Va a ser dificil acostumbrarse a no tenerlos.
La experiencia del martes es, con las consabidas paradas en factorias de joyas, artesania y unas cuantas cosas mas para financiar el alquiler del coche (algunas realmente merecen la pena como por ejemplo donde hacen las sombrillas y libros), la visita al principal templo de la ciudad, situado en una colina en las afueras con una vista de la ciudad en panoramica.
El masaje en el centro de masajistas ciegos compensa la dureza del dia. La visita a guirilandia (mercado nocturno) nos muestra la ciudad de noche con todas sus posibilidades y culmina el dia.
Nueva experiencia para el miercoles. Las chicas se van a hacer un curso de cocina thai y el que suscribe, tan del cocido madrileno, se apunta a un curso para aprender a dar masajes de aceite por unos 20 eurazos (no se como voy a hacer para tratarme la parte de la espalda pero los pies me los dejare como un guante).
La profesora me ensenha y practicamos con su marido que al final quedara convertido en un amasijo de huesos. Comemos en su casa la comida que ella ha preparado y me da un masaje que me hace roncar tanto como su marido. Una maravilla sobre todo por la experiencia de compartir un dia con ellos en su casa y tratar de aprender por si luego consigo convencer a las chicas de que me preparen de comer a cambio de que yo las de un masaje.
Me llevan a la terminal de bus donde ellas estan ya esperando y vuelta a la carretera para ir a Chiang Rai.
La excursion que contratamos a Jimmy (se descubre como Roger Federer al decirle que yo soy Rafa Nadal) para el jueves se revela genial gracias a la afabilidad y profesionalidad de Rain, nuestro guia, un antiguo monje con unos 26 anhos.
A pesar de la lluvia, acabamos encantados tras visitar una zona de geisers, una plantacion de te, un poblado chino donde probamos diferentes tipos de te y las chicas se deleitan comiendo gusanos y cigarras tostaditas y yo me pongo morrongo con un licorcillo rico rico. El consabido templo, una factoria de te, el museo de opio y una visita al triangulo del oro dan final a la dura jornada.
El viernes pillamos de nuevo un bus hacia Chiang Khong, la frontera con Laos donde tomamos una barcaza para atravesar el Mekong hasta Huay Xai. 30 Eurazos de visado y foto. Solo se la piden a las chicas, yo haria lo mismo.
La excursion de tres dias que pretendiamos hacer en el Parque Nacional de Bokkeo se revela imposible. No habia hecho la reserva al no contestarme a un email y pensar que no habria problemas dado que era temporada baja, me equivoque, todo estaba lleno hasta agosto.
A la cama con disgusto y un ejercito de hormigas que durmio conmigo.
El dia siguiente, sabado, confirmamos la imposibilidad de ir a The Gibbon Experience y nos montamos en una barcaza para descender el Mekong , en dos dias, hasta Luang Prabang. Somos guiris un 95% de los que vamos.
Hacemos noche en Pak Beng, un pueblecito de un par de calles preparado para recibir a los guiris que descienden como manda la Lonely Planet. El viaje es maravilloso con los paisajes increibles, las lluvias intermitentes y ese marron de café con leche del rio. Yo le anhadi musica y no necesite del opio que me ofrecieron a la noche para trasladarme a otra dimension.
La segunda parte del viaje tan genial como la primera y llegada a Luang Prabang.
El lunes lo dedicamos a comprar billetes para viajes proximos y contratar una excursion (como buenos guiris leedores de la LP) de tres dias.
Nuevamente encantados con ella, actividades con elefantes (montando a pelo en ellos y banhandolos), caminatas por caminos llenos de lodo, atravesando rios con el agua por encima de la barriga, botecitos de remos y todo eso que tanto nos gusta a los guiris y que los locales hacen para ir a recoger arroz o maiz o desplazarse por algun motivo. La primera noche dormimos en bungalows de lujo y la segunda en la clasica aldea donde la ducha es un cazo y la cena y el desayuno te lo preparan los guias con fuego de lenha.
Despues de algun que otro mercadeo y descanso, el viernes nos vamos de alli hacia Vang Vieng. Seis horas y media de viaje en un paisaje precioso de montanha con mucho calor y curvas.
A la noche vemos que aquello si que es guirilandia pero tiene su encanto, sobre todo el masaje de aceite que recibo a manos de un angel asiatico, el colocon que se pillan dos de las ninhas y la excursion a las cuevas que hacemos.
El lunes 28 nos vamos a Vientianne una vez que las damnificadas se han recuperado. Las pizzas con hierbas extranhas tienen su peligro o alegria depende de como se mire.
En Vientianne no tenemos mucho interes asi que volamos desde alli hasta Pakse donde nos encontramos, sin darnos cuenta, en uno de los mas peculiares mercados que haya visto en mi vida, esperando una camioneta de unos 6 mts de largo que nos va a llevar a nosotros y a otros ventitantos hasta Si Pan Dong. Si el mercado es peculiar el viaje, con locales en su medio de transporte, lo es infitintamente mas.
Nos alojamos en la isla mas grande de las 4000, Don Khong, y nos quedamos cuatro noches con dos excusiones en barca, la de ayer, dia uno, es la mas bonita de todas. Habiamos alquilado un bote para todo el dia y nos llevo a visitar tres islas. En el recorrido, pudimos comprobar de forma muy acentuada todo lo que llevabamos viendo al recorrer Laos, su maravillosa gente. Los ninhos corren a ver el bote y a saludar a sus ocupantes con las manos y con su maravillosa sonrisa y alegria. A la llegada a las islas (nos comentaron que esas no suelen visitarse) todos saludaban y sonreian a los guiris que iban a poner algo diferente para ellos en ese dia. Un tipico atardecer del Mekong nos mostro las diferencias en el paisaje debidas a los tipos de luces recibidas. El mejor dia del viaje.
Hoy, de vuelta en Pakse para tomar manhana el avion hacia Siem Reap (Camboya), me despido de Laos y soy muy consciente de lo bonito que me ha resultado este pais y sus gentes.

3 comentarios:

Marta dijo...

¡¡Bravo, Tripu¡¡
Te has hecho esperar pero ha merecido la pena. No sé cómo eres capaz de meter 23 días en tan corto escrito y a la vez contar tanto. Me gusta tu viaje, sobre todo lo de los masajes y esos cursillos que estáis haciendo. Cuando regreses tendrás una cola de itakeños esperando para que les coloques las vértebras. Así que ¡¡esmérate¡¡
Lástima no poder seguirte ahora que empiezas a escribir, porque el martes comienza mi ruta vacacional y tengo pensado una terapia de desenganche al interné... Te leeré a la vuelta.
Sigue disfrutándolo tan bien como sabes¡
Muchos besos
Marta

Tripulante dijo...

Si te ha gustado a ti realmente me siento halagado mujer de pluma gracil, habil e inteligente.
Besotes mil

Unknown dijo...

¡¡¡Qúe envidia!!! Gracias por la fantástica crónica....con estos viajes que te pegas, haces que cada vez me sienta más pequeña.
A ver si nos vemos pronto,
Laia