miércoles, 3 de septiembre de 2008

Phnom Penh ...










... no me ha defraudado en cuanto a sensaciones. Ha sido igual ke lo poco ke conozco de Camboya, momentos inolvidables y momentos desagradables.
La despedida de Mathieu fue breve, seguia con sus problemas de estomago y me fui a cenar solo. La rosa blanca ya me era familiar pero esa noche me llamo la atencion la actitud prepotente del ke parecia dueño del universo, con dos jovencitas al lado, el ke crei su chofer y un aparente guardaespaldas, curioso de ver.
El domingo 31, tempranito y con una larga vigilia previa, el viaje a la capital se me hizo eterno por la cantidad de paradas ke necesitan estos chicos para comer. La llegada, como un zombie, fue una de las situaciones mas penosas. La ciudad me recibio encharcada de lluvia previa, el calor, el caotico trafico, la suciedad, el ruido, no saber donde estaba, mi obstinacion en no utilizar transporte, consecuencia de su acoso, el sueño y mil cosas mas me hicieron desear salir corriendo.
Finalmente, encontre el hotel, ducha y paseo. Todo sigue igual de desagradable incluido el mercado central con esos caracteristicos olores, a pesar de ser iguales ke en otras ciudades de por aki, estos tenian otras connotaciones. El colofon fue ver sapos y ranas, despellejados y sin cabeza, braceando por el barreño para intentar, inutilmente, huir de su destino.
A la cama prontito, seguro ke el lunes, despues de unas horitas de sueño, todo es diferente.
Asi fue, vuelta a mi faceta de observador deambulando por la ciudad y con puntos turisticos concretos que visitar. La unica colina de la urbe donde la mitica dice ke fue fundada por Penh.
El lago repleto de suciedad, en cuyas orillas vive la miseria. El pomposo y cargado de riquezas Palacio Real donde me encuentro con Elise.
Genial, algo inesperado y lo celebramos con un refrigerio en un lugar con encanto. Ella se va a visitar la pagoda de plata y yo excuso ese recorrido para ver los sitios ke me faltaban. Quedamos a la salida, deambule, larga charla, cena en un sitio para locales (esta chica es un todo-terreno) y caminata nocturna hasta el hotel. Manhana mas.
A principios de anho estuve viendo "in situ" las atrocidades nazis, el martes 2 le toco a las asiaticas. El campo de exterminio de Choeung Ek precedio (anuke en la realidad era al reves) al de detencion y tortura, un inicialmente colegio transformado en sitio de horror (S-21 Tuol Sleng). Estos chicos asiaticos pueden ser menos metodicos y pomposos y hasta creo ke mas crueles pero el resultado es el mismo, genocidio.
Mas ke la exposicion ósea lo que me impresiona son las fotos (de la epoca y actuales) y declaraciones de los protagonistas de esta "revolucion", que situaron a su gente en un mundo similar al descrito por Orwell en 1984. (Es gente con apariencia normal en la actualidad y unas edades proximas a la mia)
Hay ke salir de alli y recuperar la vida. Justo enfrente hay un garito precioso con un jardin plagado de flores y precios europeos donde, tras una merienda-cena, nos recuperamos de las terribles vibraciones del dia charlando de nuestros gatos.
Una posterior larga buskeda nos lleva a un pekeño cafe donde nos prometen musica en vivo. Un Phnon Penh surprise (cocktail) nos separa de ella. Cierto y muy conseguida esa musica. Suenan genial y pasan del rock al blues con bastante naturalidad. Para mi, destaca la voz del cantante, el ke toca el bajo y es el mas alto del grupo.
Suntans of Swing y los ojos de Elise me transportan al cielo. Mucha cerveza y lo tarde de la noche aconsejan tomar un tuk-tuk para ir al hotel.
La capital me ha devuelto parte de lo ke el pais me debia.
! Ke pena marchar manhana ! ahora ke ha cambiado todo tanto.
Despedida y a seguir, ella con el este de Camboya por el Mekong de sur a norte (ya me hubiera gustado acompañarla), Laos y Japon y yo a pacificar Ho Chi Minh city hasta la llegada del comando VC.
Back on track y feliz como una perdiz

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por favor... cuentame mas detalles de este día!!!

Pleaseeee!
Dani.