jueves, 9 de abril de 2009

Paranoia ...

Bueno pues ha debido ser una paranoia mia porke vuelvo a poder entrar en el blog y escribir aunke con bastante retraso.
La prohibicion de ir a Xiahe, nos dejo frustrados y con la unica alternativa de recorrer la ciudad y buscar transporte para salir de Lanzhou sin perder mas tiempo en esta ciudad, se me volvio antipatica y he leido ke a finales del siglo pasado tenia el dudoso honor de ser la ciudad mas contaminada del planeta.
La visita a la colina de la Pagoda Blanca me podria haber gustado en otras circunstancias e incluso recorrer sus parkes y zonas concurridas, pero no estaba el horno para bollos.
Para rematar el dia, el tren cama a Xi An nos traia dos borrachos conflictivos en la litera de al lado y un energumeno en el otro ke voceaba a su movil como si le fuera la vida en ello.
La llegada el lunes tempranito nos trae sol y un buen albergue a la vez ke una ciudad ke promete. Dedicamos el dia a instalarnos y familiarizarnos con ella pateando un pokito.
El martes volvemos al trabajo y visitamos la pagoda del gran ganso (ke le cuesta a Carmen su camara de fotos en un descuido), el museo de historia y un intento de visita de la pagoda del pekeño ganso (la excesivamente cara entrada nos disuade). A la tarde noche volvemos a ver al gran ganso, esta vez hay un espectaculo de luz y sonido precioso, y paseamos por el barrio musulman y sus especialidades.
El miercoles vemos el templo donde mas paz he respirado de los ocho mil ke debo llevar vistos, el de los 8 inmortales. Precedido de un atisbo de mercadillo de antiguedades ke se celebra los domingos y miercoles (hemos tenido suerte). Afortunadamente no llego a un acuerdo en el regateo y me evito cargar el resto del viaje con una catana de oficial japones.
Me separo de las chicas y voy a patear la muralla por su parte interior disfrutando de la vida cotidiana en una de las partes poco turistica de la ciudad, lo noto por como me miran.
A la tarde recibimos a Amaia ke llega con su enorme sonrisa y vitalidad.
Volvemos a ver el espectaculo de luz y sonido para ke lo disfrute ella tambien y despues Xi An la nuit, es decir iluminacion (impecalbe) de la zona y de la torre del tambor y la campana y paseito por el barrio musulman en todo su apogeo. Las cometas surcan la noche y la mezcla de olores y sabores lo hace unico.
El jueves 9 salimos con la sana intencion de tomar un bus para ver los guerreros de terracota pero un agradable taxista nos ofrece sus servicios y con la habilidad de Amaia en el regateo ya tenemos transporte. La visita a estos miles de soldaditos impresiona mas por lo historico del lugar y la edad ke tienen ke por lo histerico de su mision. La visita previa al poblado neolitico de Banpo ha ayudado por su montaje simplon.
La noche sigue siendo de mercadillo musulman y las comidas, para mi, interesantes.

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