viernes, 22 de mayo de 2009

Sanya me trae recuerdos del Benidorm ke conocí hace años, pero llena de rusos y a lo chino. Parece ser el destino turístico más económico y soleado de esta gente y se ven más carteles en escritura cirílica que en mandarin. El hostal recomendado por la biblia planet como motivo suficiente para ir Hainan no me convence y me parece normalito, más bien descuidado en la limpieza, no hay zonas comunes ni cocina ni ....... comida para los no vegetarianos.
Unos días de playita con paseos por la ciudad completan el viaje hasta salir hacia Hong Kong.
El vuelo hasta Zhenshen sin problemas, en el autobús ke me lleva al aeropuerto me ven tan cargado con las mochilas ke me ceden un asiento.
Desde la ciudad fronteriza hasta Hong Kong lo ke debería haber sido un paseito se convierte, por la hora de llegada en mitad de la noche, en una epopeya. Se resuelve gracias a la información de la gente local, como siempre encantadora y dispuesta a ayudarte, y a la joven pareja de alemanes ke están en mi misma situación y la unión hace la fuerza y reparte gastos.
Las últimas compras, paseitos por partes ke no conocía y relax son la forma de utilizar los dos días antes de tomar el vuelo hacia Frankfurt. Cuento con la ayuda y hospitalidad de Amaia, mejor aun, su compañía. Utiliza sus horas de descanso, ke son bien pocas, para mostrarme las zonas más bonitas en el conglomerado de rascacielos.
Las 12 horas de vuelo, 3 de espera y otras 3 hasta Lisboa se me hacen pesaditas, falta la excitación de comienzo del viaje pero mi recompensa está a la llegada a Lisboa, ver a mi niña me cura de todo.

Ya en Portugal recibo la noticia de ke la poli de Shanghai ha encontrado al ratero y, despues de unas yoyas, ha recuperado mi camara, ke viene de camino ! increible pero verdad !
Para mi China ha resultado un maravilloso país con gente encantadora aunke la dificultad del lenguaje reduce enormemente su disfrute llegando, a veces, a encontrarme situaciones complicadas. Quizás la próxima visita ...........

martes, 5 de mayo de 2009

Llegada a Shanghai

La llegada a una ciudad tan enorme impone pero al tener metro no es tan dificil.
Mucho gentio, colas para sacar el billete, primeras dudas, pekeñas diferencias de lenguaje, todo se suaviza al llegar al hostal. No es el ke hubiese kerido pero como esta semana es de fiesta en China hay ke considerar haber tenido suerte al encontrar donde dormir la noche del primero de mayo.
Me encuentro con Amaia ke estaba aki por trabajo y lo ha alargado para ver la ciudad y hacer unas compritas.
La noche la utilizamos para descubir sus zonas mas emblematicas, el Bund, Pudong desde este y la ciudad antigua.
Preciosa iluminacion e impresionantes las vistas en la orilla del rio.
El viernes dia de compras, visitamos tres de los mercados ke teniamos como interesantes, nada ke ver con Silk street en Beijing, es una pena no haber hecho las compras alli.
El sabado se levanta nublado y con llovizna, nos estropea las visitas pero tambien le da su encanto. Cruzamos varias veces el rio y en la segunda, me cuesta perder a mi vieja compañera de viajes, la camara de fotos me vuela en un descuido. Lastima, le habia tomado cariño y ademas tenia todas las fotos de Beijing. Bueno Amaia tendra el doble de lo ke yo tenia aunke no las ke hice en el tren de la risa (trayecto de Beijing a Shanghai de 24 horitas).
El domingo hay ke patear hasta ke Amaia salga hacia Hong Kong. Nos andamos de norte a sur y algunas compritas de ultima hora, esta chica vuelve cargadita.
El lunes, ya solito otra vez, me voy a recorrer Tibet road ke tiene unos mercados locales en busca de mi camara, como no la encuentro me compro una usada mejor, para no perderme la costumbre de fotografiar todo lo ke se mueve y el resto del recorrido. El mercado de antiguedades es precioso y hay ke recorrerlo y comprar cositas. El de animales es pekeñito pero grande y tienen desde chinchillas hasta cigarras. El paseo para ver atardecer desde el Bund y despues, en la oscuridad, ambas orillas iluminadas con la parafernalia de barcos, botes y todo lo ke flota moviendose en el rio. Muy bonito. Pensaba ir a escuchar un pokito de blues en un garito pero llego cansado y cortito de tiempo, otra vez sera.
Esta tarde salgo hacia Sanya en la isla de Hainan, me esperan unos dias tumbado al sol en una playa donde prometen el sol, la arena, el marisco y las cervezas, ya veremos.

viernes, 1 de mayo de 2009

Mas tren

Ya solito, recorro el lunes el precioso parque del templo del cielo. Disfruto casi en solitario sus zonas trankilas y comparto con varios millones las de los templos. Realmente merece la pena vivir un dia soleado en el.
La visita al parke de las murallas, atravesando algunos barrios, junto con un ratito de acoso y regateo en Silk Street (edificio para las compras) me dejan relajadito para irme a la cama.
Como lo ke mas me gusta de Beijing son sus parques y lagos, el martes recorro uno local, Qianhai, y otro famoso, Beihai. De camino, atravesando un hutong, me encuentro la tienda de un artesano de cometas, verdaderas maravillas en seda y madera ligera a precios astronomicos, justifidacos por los materiales y el trabajo pero dificiles de transportar, una pena porke me encantaria ver un par de caritas viendo evolucionar estos animalitos en el aire.
El mercado de las perlas cierra a las siete y llego tarde. Paseito por los alrededores de Tiananmen, la plaza esta, como habitualmente, hermeticamente cerrada por el ejercito y la policia desde el anochecer. Un dia bonito y trankilo.
El miercoles a las dos salgo hacia Shanghai con lo ke levantandome tempranito tengo tiempo de visitar el Pearl Market (Hong Qiao), lo mismo ke la calle de la seda aunke el edifcio es mas bonito y las vistas al parque del templo del cielo espectaculares. A la vuelta al hostal, panico, tengo ke hacer la salida del hotel antes de las 12 y salir hacia la estacion. El bus me deja en un sitio inesperado. Despues de unos momentos de intensa emocion encuentro el camino.
El tren tarda 24 horas en asiento duro, es fecha de vacaciones y las camas y trenes rapidos estan llenos. Entro al vagon por la ventana, las puertas estan saturadas, y me encaramo en el asiento, me recuerda las horas punta del metro pero con maletas, sacos y todo tipo de bultos. Las siguientes 24 horas no son aptas para todos los publicos.