Ya solito, recorro el lunes el precioso parque del templo del cielo. Disfruto casi en solitario sus zonas trankilas y comparto con varios millones las de los templos. Realmente merece la pena vivir un dia soleado en el.
La visita al parke de las murallas, atravesando algunos barrios, junto con un ratito de acoso y regateo en Silk Street (edificio para las compras) me dejan relajadito para irme a la cama.
Como lo ke mas me gusta de Beijing son sus parques y lagos, el martes recorro uno local, Qianhai, y otro famoso, Beihai. De camino, atravesando un hutong, me encuentro la tienda de un artesano de cometas, verdaderas maravillas en seda y madera ligera a precios astronomicos, justifidacos por los materiales y el trabajo pero dificiles de transportar, una pena porke me encantaria ver un par de caritas viendo evolucionar estos animalitos en el aire.
El mercado de las perlas cierra a las siete y llego tarde. Paseito por los alrededores de Tiananmen, la plaza esta, como habitualmente, hermeticamente cerrada por el ejercito y la policia desde el anochecer. Un dia bonito y trankilo.
El miercoles a las dos salgo hacia Shanghai con lo ke levantandome tempranito tengo tiempo de visitar el Pearl Market (Hong Qiao), lo mismo ke la calle de la seda aunke el edifcio es mas bonito y las vistas al parque del templo del cielo espectaculares. A la vuelta al hostal, panico, tengo ke hacer la salida del hotel antes de las 12 y salir hacia la estacion. El bus me deja en un sitio inesperado. Despues de unos momentos de intensa emocion encuentro el camino.
El tren tarda 24 horas en asiento duro, es fecha de vacaciones y las camas y trenes rapidos estan llenos. Entro al vagon por la ventana, las puertas estan saturadas, y me encaramo en el asiento, me recuerda las horas punta del metro pero con maletas, sacos y todo tipo de bultos. Las siguientes 24 horas no son aptas para todos los publicos.
viernes, 1 de mayo de 2009
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