Mucho tiempo sin escribir en el blog sólo significa pereza, porque actividad ha habido.
La más reciente ha sido recorrer la costa mediterránea que va desde Benalmádena (Málaga) hasta San José (Almería) y vuelta en un precioso velero con la mejor tripulación, mi capitán, mi primera oficiala y mi compañera de rango.
El paso previo fue disfrutar de la Noche Blanca de flamenco en Córdoba.
Un fin de semana con una música nocturna muy especial, preludiada de tapitas y valgas. Esas dos noches sirvieron para mitigar mi ignorancia escuchando algunas de las variedades de ese cante llamado flamenco en unas placitas tan inmejorables como la asistencia de mis anfitriones.
Después ese azul del Mediterráneo, a unas pocas millas de la costa, la brisa fresca, en un verano especialmente caluroso, la aparición casi diaria de delfines, jugueteando y compitiendo en velocidad con el barco, las bonitas gaviotas, que ponían todo perdido en los puertos y se enganchaban en el anzuelo, los heladitos de por la tarde (imprescindibles), las cervecitas con concierto de guitarra para acompañar el ángelus, las descomunales hogueras en las playas la noche de San Juan, recorridos por el parque nacional del Cabo de Gata, todo un rosario de sensaciones y disfrutes que, a lo largo de algo más de veinte días, componen una maravillosa experiencia con magnífica compañía.
A la vuelta, casi toda la ciudad mostraba una inusual alegría, no me hice ilusiones, durante mi viaje en autocar desde Córdoba a Madrid la selección nacional de fútbol había ganado el mundial.
Ahora, en capilla para dar una vueltecita por África, destino Etiopía, me llevan unas amigas (hay más chicas que chicos en el grupo) algo más de 20 días a recorrer el sur en 4x4 y volaremos al norte para patear algunas montañas. Después, si me gusta pues le dedicaré algún tiempo más, ya por mi cuenta. En el horizonte, la escala en Estambul me incita a quedarme algún tiempo, ya os contare. Mi fecha límite estaría a mediados de noviembre.
1 comentario:
Magnífico post, Tripu. Has recogido la esencia del verano y te has llevado, según veo, lo mejorcito de Andalucía, y por supuesto, inmejorable compañía.
Pues a ver si esta vez te sigo los pasos más a menudo que la anterior. No sé si ya estás de camino a África; si no es así, buen viaje, compañero.
Marta
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