sábado, 28 de agosto de 2010

Al dia siguiente ........

......salimos para Colcho. Desde que abandonamos Arbaminch todo el camino ha sido de tierra, lo ke llamariamos un camino rural, gracias a que la lluvia nos respeta el viaje esta siendo agradable a pesar de los baches. Lo mas bonito es ver el continuo transito de gente, a pie o sobre animales, de estos caminos y a los niños, no mayores de 10 años, cuidando el ganado que saludan, bailan extravagantes movimientos o simplemente piden money o cualquier cosa que les des, se pelean por las botellas vacias de plastico que vamos teniendo conforme consumimos el agua mineral. Una de las marcas, High Lands, la repiten una y otra vez para pedirtelas.
En Colcho despues de unos kilometros de secarral, nos sorprende un enorme inimaginable desnivel desde el que se ve un inacabable frondoso valle delimitado y surcado por el rio Omo. Hacemos un pic-nic en una zona boscosa y visitamos el poblado Karo, esta gente se distingue facilmente por las pinturas de su rostro y cuerpo, tambien son bastante insistentes con la foto/birr pero muy peculiares.
Seguimos hacia Turmit para pasar la noche en un camping, el hotel es bastante desagradable.
El sabado 28 nos desplazamos hacia Omorate donde nos dan una clavada por cruzar el ancho Omo con una corriente muy fuerte, en una canoa hecha del tronco de un solo arbol. Alli, al otro lado, se encuentra la aldea Dassanach donde continua el foto/birr pero es muy interesante ver sus chozas y pinturas. Jugueteo en Omorate con un pequeño mono atado a un arbol.
Seguimos hacia Dimeka para ver el mercado semanal donde los Hamer venden sus productos y volvemos a Turmit para ver su celebracion del salto del toro, donde un niño se convierte en adulto al saltar mas de media docena de toros colocados costado con costado, sobre uno y despues saltando sobre cada uno de los otros, mientras sus familiares y queridos del sexo femenino solicitan ser azotadas en demostracion de cariño hacia el protagonista.
Los azotes dejan surcos sangrantes en la piel de la espalda, brazos y hombros, son laceraciones que dejaran profundas cicatrices. Los turistas pagamos unos 15 euros por verlo y hacer fotografias, el espectaculo con preparacion, colocacion de los animales, salto y parafernalia posterior merece la pena y el dinero en este caso si redunda en ellos y creo que en su totalidad.
Nos damos una cena homenaje en honor del nuevo adulto en un camping proximo y vuelta al nuestro para pasar la noche.

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