viernes, 1 de octubre de 2010

A la llegada a Bogazcale ....

... el conductor del dolmus me deja en la puerta de un hotel (supongo de su amiguete) en lugar de la parada que esta enfrente del que yo quiero y al final de una cuesta de unos 300 mts. No es mi mejor momento asi que contesto de forma grosera al taxista que ha parado a mi lado y se ofrece para llevarme gratis hasta arriba, dudo pero acepto y escucho sus proposiciones. Es mediodia y me dice que me lleva por Hatussas y Yalizcaya y a la noche me acerca a Goreme (a unos 250 kms) porque tiene que ir a recoger gente, la cifra es alta pero negociable y no exagerada. Con mis conocimientos actuales habria aceptado y ganado dos dias pero tenia ilusion por recorrer las ruinas de la mayor ciudad Hitita sin limitaciones de tiempo. Para una vez que encuentro un taxista honrado ...... quedamos en vernos dos dias despues a ver si tiene que volver a ir o encuentra mas gente para el viaje.
Despues de una comida y siestecita reparadoras reconozco el lugar y voy hasta las entradas respectivas. En la de Yazilicaya hay unos tenderetes de artesanias que me gustan pero son piedras y pesan como tales. Al final, despues de ver las manos de los vendedores que son los que las hacen, no puedo menos que comprar algunas que me gustan a una pareja (padre e hijo) que despues, cuando me ven caminando los tres kms que hay hasta el pueblo, me invitan a subirme a su tractor y me llevan hasta el hostal. Definitivamente un dia entrañable.
Como bonito y cansado definiria el de la visita. La info de la LP era impecable, avanzada la mañana se pone petado de autocares y turistas, a esa hora ya he terminado y las he tenido solitas para mi.
Yazilicaya (roca tallada) se encuentra a tres kms que reduzco por atajos campo a traves. Es la zona de celebracion religiosa y se compone de dos secciones con enormes rocas graniticas talladas con inscripciones. Un lugar para sentarse un ratito y disfrutar. A la tarde, paseando por el pueblo, por primera vez en Turquia los niños me saludan con un "hello" seguido de "money", ya no me acordaba de Etiopia.
El viernes, primero de octubre, el taxista viene a comentarme que no ha habido suerte asi que vuelta al plan inicial, dolmus hasta Sungurlu y desde alli bus hasta Ankara. El dolmus tarda una horita en llenarse y me hago amigo de Mustafa, el conductor, que me lleva derechito a la terminal de autocares y nos despedimos con abrazos. Estas partes son las mas emotivas.

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