…… bus a Yogyacarta o Yogya o Jogjakarta o Jogja porque lo escriben como quieren. Relativamente cómodo me permite dormir gran parte del viaje, Isabel no tiene tanta suerte.
Encontrar alojamiento en una ciudad turística suele ser bastante fácil y Jogja lo es, nada especial pero relativamente limpio y con wi-fi y a/c, voy a poder contactar con el cielo.
Disfrutamos el día descansando, recorriendo las principales calles y planeando la estancia. Es una ciudad viva y con mucha actividad, bien por el turismo o por las visitas famosas, una enorme comitiva de vehículos oscuros, protegidos por policías, así nos hace pensar.
El miércoles 13 visitamos palacios varios con sus correspondientes museos, nada especial salvo la remarcable sencillez y buen gusto al compararlos con los sobrecargados estilos típicos de los países orientales, algo tendrá que ver que proceden de culturas musulmanas. La cena es en Behot, un garíto para quiris, donde tomamos unos deliciosos platos típicos de Java central acompañados de unos juguitos de mango y aguacate con chocolate ¿para quién fue el último? me muero por el billar americano.
1 comentario:
Hola, creo adivinar quien se tomo el aguacate con chocolate, no serias tu?????????????. Tengo que decir que vuestra jornada fue maratoniana, bueno como todas las que estas haciendo... Por cierto, es curioso, a mi también me gusta el billar americano, una casualidad?. Un besote de MC
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