.... como la noche anterior, o nos estamos habituando.
Nos llaman la atención las indicaciones de "peligro, elefantes" que están perfectamente justificadas. Las carreteras en Botswana no tienen vallas que impidan el acceso de animales a la calzada y podemos comprobarlo un poquito más adelante cuando se nos cruzan unas impalas y después vemos a nuestro primer elefante, que parce que tiene muy malas pulgas cuando me acerco a tomarle fotos, me hace mucha ilusión encontrarme con un paquidermo tan enorme allí.
En Nata, a mitad de camino, probamos la primera comida local, de las que me gustan, hechas por ellos y para ellos, carne guisada con una pasta de maiz.
Alcanzamos Kasane, a orillas del Chobe y el Zambezi, y en la zona donde confluyen Botswana, Zambia, Namibia y Zimbawe. Hemos llegado con tiempo de buscar alojamiento pero se presenta dificil. Los que queremos están llenos y no quedan plazas hasta mañana, nos quedamos en el que menos nos gusta, muy espartano pero es lo único que encontramos después de mirar en varios con la ayuda del navegador del coche.
Salimos a dar una vueltecita para reconocer el lugar y en la vía de acceso un coche de la policía está atascado en la arena, le ayudamos pensando que hay un sólo oficial y nos sorprende comprobar que los otros están escondidos, ya en la carretera, con una pistola laser denunciando a todo el que pasa a más de 60 ..... para haberlo sabido.
Otro precioso atardecer, esta vez a orillas del río que separa Botswana de Zimbawe.
Otro precioso atardecer, esta vez a orillas del río que separa Botswana de Zimbawe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario